Norma Doors estará presente en la Feria Internacional de la Construcción en IRÁN, que se celebrará el próximo mes de agosto, entre los días 9 y 12, en el recinto de ferias internacionales de Teherán en un momento en el que el mercado de la construcción en Irán parece recuperarse, con el interés que ha despertado la República Islámica de Irán ante el posible fin de las sanciones internacionales contra el país.

Cuando en 2012, la Unión Europea aprobó un embargo petrolero y aumentó las sanciones contra Irán, la financiación en el país cayó a mínimos, lo que provocó que el Ejecutivo iraní se viese obligado a paralizar todas las obras que estuvieran inconclusas en un 80 por ciento. Sin embargo, con el progresivo levantamiento de algunas sanciones, el mercado de la construcción se ha ido recuperando.

La exhibición atraerá a diferentes empresas del sector, como firmas de arquitectura, contratistas civiles, decoración y diseño, y cualquier compañía dedicada al equipamiento de cualquier tipo de construcción. Alrededor de 800 empresas ya se encuentran inscritas para participar en el evento.

Se esperan representantes de empresas procedentes Francia, Suiza, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, China, Taiwán, España, Malasia, Italia, Turquía, Alemania, Estados Unidos, Siria, Japón, Finlandia, Reino Unido y Bélgica. Durante la feria se celebrarán doce seminarios y cuatro talleres.

El mercado de la construcción ha visto como desde 2014 se ha ido recuperando tras un mal 2012 y después de que en 2007 sufriera otra caída por las sanciones internacionales. Actualmente, el Gobierno dispone de 118.000 millones de dólares en cuentas congeladas en el extranjero que podrían revertir a Irán en caso de que se llegue a un pacto entre el país y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, China, Francia, Reino Unido, Rusia y Alemania). El Ejecutivo ya ha avisado que gran parte de este dinero se distribuirá en los proyectos de ingeniería civil e inversiones industriales que se encuentran paralizados.

Además, la falta de viviendas, especialmente en la región de Teherán, ha convertido a este sector en una buena oportunidad de negocio para los empresarios privados que observan como la carestía de soluciones habitacionales está haciendo subir los precios, lo que permite conseguir mayores márgenes de beneficios.